Acta de titularidad real cuando es obligatoria: casos y obligaciones

El acta de titularidad real es un documento que se ha vuelto obligatorio en ciertos casos y situaciones en el ámbito mercantil. Su objetivo principal es prevenir el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, garantizando la transparencia y la legalidad en las operaciones económicas.

Constitución de sociedades mercantiles

Una de las situaciones en las que es obligatorio contar con un acta de titularidad real es en la constitución de sociedades mercantiles creadas desde la entrada en vigor de la Ley de Prevención del Blanqueo de Capitales en 2010. Esto implica que al momento de crear una sociedad, es necesario identificar a los titulares reales de la misma y documentar esta información en el acta correspondiente.

Además, incluso en el caso de sociedades creadas con anterioridad a la entrada en vigor de la ley, es necesario disponer de este acta. Esto se debe a que la normativa establece la obligación de contar con la información actualizada de los titulares reales de las sociedades, por lo que es necesario realizar los trámites correspondientes para obtener el acta.

Asimismo, el acta de titularidad real es requerida para formalizar cualquier negocio mercantil, ya sea la realización de operaciones societarias o la designación de apoderamientos derivados de los mismos. Esto implica que cualquier acuerdo de índole económica debe contar con el respaldo del acta correspondiente.

Trámites que requieren el acta

Existen ciertos trámites que requieren obligatoriamente el acta de titularidad real. Entre ellos se encuentran las operaciones societarias o los apoderamientos que deban elevarse a público. Esto implica que cualquier operación que deba ser formalizada ante un notario o registrada en un registro público, debe contar con el acta correspondiente.

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Además, el acta de titularidad real es necesario en el caso de intervención en operaciones con una cuantía superior a 15.000 euros. Esto implica que cualquier operación económica que supere este monto debe contar con el respaldo del acta correspondiente.

Asimismo, el acta de titularidad real es requerida en operaciones que presenten uno o más indicadores de riesgo. Estos indicadores pueden estar relacionados con la naturaleza de la operación, la cuantía de la misma o la relación con países o territorios considerados de riesgo. En estos casos, es necesario contar con el acta correspondiente para garantizar la transparencia y la legalidad de la operación.

Aplicación en entidades específicas

El acta de titularidad real no solo se aplica a las sociedades mercantiles, sino que también es obligatoria en otras entidades. Por ejemplo, las personas jurídicas, como las sociedades anónimas o las sociedades de responsabilidad limitada, deben contar con el acta correspondiente en los casos mencionados anteriormente.

Además, las fundaciones y asociaciones también están sujetas a la obligación de contar con el acta de titularidad real. Esto se debe a que estas entidades también pueden ser utilizadas para actividades ilícitas, por lo que es necesario garantizar la transparencia y la legalidad en su funcionamiento.

El acta de titularidad real se ha vuelto obligatoria en ciertos casos y situaciones en el ámbito mercantil. Su objetivo principal es prevenir el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, garantizando la transparencia y la legalidad en las operaciones económicas. Es importante cumplir con esta obligación y contar con el acta correspondiente en los casos mencionados anteriormente.

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