Amortización Acelerada Empresas Reducida Dimensión: Beneficios Fiscales

La amortización acelerada es una herramienta fiscal que permite a las empresas de reducida dimensión obtener beneficios fiscales significativos. Esta estrategia consiste en acelerar la depreciación de los activos fijos de la empresa, lo que se traduce en una mayor deducción en la base imponible del Impuesto sobre Sociedades.

Beneficios Fiscales de la Amortización Acelerada

La principal ventaja de la amortización acelerada es la posibilidad de deducir un mayor porcentaje de la inversión realizada en activos fijos. Esto se traduce en una reducción de la base imponible del Impuesto sobre Sociedades, lo que a su vez implica un menor pago de impuestos por parte de la empresa.

Deducción en la base imponible del Impuesto sobre Sociedades

La amortización acelerada permite deducir un porcentaje mayor de la inversión realizada en activos fijos en la base imponible del Impuesto sobre Sociedades. Esto significa que la empresa podrá restar un mayor importe de la inversión realizada en activos fijos a la hora de calcular el impuesto a pagar.

Por ejemplo, si una empresa invierte 100.000 euros en la adquisición de maquinaria, utilizando la amortización acelerada podrá deducir un porcentaje mayor de esta inversión en la base imponible del Impuesto sobre Sociedades. Esto se traduce en un menor impuesto a pagar por parte de la empresa.

Aplicación a elementos nuevos del inmovilizado

La amortización acelerada se aplica a elementos nuevos del inmovilizado material o de las inversiones inmobiliarias, así como a elementos del inmovilizado intangible afectos a actividades económicas. Esto significa que la empresa podrá beneficiarse de esta estrategia fiscal al adquirir nuevos activos fijos.

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Es importante destacar que la amortización acelerada no se aplica a elementos usados del inmovilizado. Solo se puede aplicar a elementos nuevos que sean adquiridos por la empresa.

No aplicación del principio de inscripción contable

Una de las ventajas más importantes de la amortización acelerada es que no se aplica el principio de inscripción contable del artículo 11.3.1º de la Ley del Impuesto sobre Sociedades (LIS). Esto significa que la empresa puede deducir fiscalmente el exceso de amortización, incluso si este no está contabilizado.

En otras palabras, la empresa puede deducir un mayor importe de la inversión realizada en activos fijos, incluso si la contabilidad de la empresa no refleja este exceso de amortización. Esto permite a las empresas de reducida dimensión obtener beneficios fiscales adicionales.

La amortización acelerada es una estrategia fiscal muy beneficiosa para las empresas de reducida dimensión. Permite deducir un mayor porcentaje de la inversión realizada en activos fijos, lo que se traduce en una reducción de la base imponible del Impuesto sobre Sociedades. Además, no se aplica el principio de inscripción contable, lo que permite la deducción fiscal aunque el exceso de amortización no esté contabilizado.

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