Cuáles son las dos fases de la administración: Proceso Administrativo

Planificación

La planificación es la primera fase del proceso administrativo y es esencial para el éxito de cualquier organización. En esta etapa, se definen los objetivos y se establecen las estrategias para alcanzarlos. La planificación implica tomar decisiones sobre qué se debe hacer, cómo se debe hacer y cuándo se debe hacer.

Definición de objetivos

El primer paso en la planificación es definir los objetivos de la organización. Los objetivos son los resultados que se desean alcanzar y proporcionan una dirección clara para la toma de decisiones. Los objetivos pueden ser a corto plazo, a mediano plazo o a largo plazo, y deben ser específicos, medibles, alcanzables, relevantes y limitados en el tiempo.

Identificación de recursos necesarios

Una vez que se han establecido los objetivos, es necesario identificar los recursos necesarios para alcanzarlos. Esto incluye recursos humanos, financieros, materiales y tecnológicos. Es importante evaluar la disponibilidad de estos recursos y determinar si es necesario adquirir más recursos o reasignar los existentes.

Elaboración de estrategias

Una vez que se han definido los objetivos y se han identificado los recursos necesarios, se deben elaborar estrategias para alcanzar los objetivos. Las estrategias son los planes de acción que se utilizarán para lograr los resultados deseados. Estas estrategias pueden incluir la implementación de nuevas políticas, la mejora de los procesos existentes o la adopción de nuevas tecnologías.

Establecimiento de metas

Finalmente, en la fase de planificación se establecen metas específicas que deben alcanzarse en un período de tiempo determinado. Estas metas son los hitos que se utilizarán para evaluar el progreso y el éxito de la organización. Las metas deben ser realistas y alcanzables, y deben estar alineadas con los objetivos y las estrategias establecidas.

Organización

Una vez que se ha completado la fase de planificación, se pasa a la fase de organización. En esta etapa, se asignan las tareas, se crean las estructuras y se establecen las jerarquías necesarias para llevar a cabo las actividades planificadas.

Te interesa  Cuánto cobra un administrativo al mes en España: salario medio 2024

Asignación de tareas

La asignación de tareas implica determinar quién será responsable de llevar a cabo cada actividad planificada. Esto implica asignar roles y responsabilidades a los miembros del equipo y asegurarse de que cada tarea esté claramente definida. La asignación de tareas también implica establecer plazos y prioridades para cada actividad.

Creación de estructuras

La creación de estructuras implica establecer la forma en que se organizará la organización. Esto incluye la creación de departamentos, la designación de líderes y la definición de las relaciones de autoridad y responsabilidad. La estructura organizativa debe ser eficiente y efectiva, y debe permitir una comunicación clara y una coordinación adecuada entre los miembros del equipo.

Establecimiento de jerarquías

El establecimiento de jerarquías implica definir la cadena de mando y la autoridad dentro de la organización. Esto implica establecer quién reporta a quién y quién tiene la autoridad para tomar decisiones. Las jerarquías deben ser claras y deben permitir una toma de decisiones eficiente y una comunicación efectiva.

Coordinación de recursos

La coordinación de recursos implica asegurarse de que los recursos necesarios estén disponibles en el momento adecuado y en la cantidad adecuada. Esto implica coordinar la adquisición y asignación de recursos, así como la gestión de los recursos existentes. La coordinación de recursos también implica asegurarse de que los diferentes departamentos y equipos trabajen juntos de manera efectiva.

Dirección

Una vez que se ha completado la fase de organización, se pasa a la fase de dirección. En esta etapa, se supervisan las actividades, se motiva al personal, se establece una comunicación efectiva y se toman decisiones para garantizar el logro de los objetivos establecidos.

Supervisión de actividades

La supervisión de actividades implica monitorear el progreso y el desempeño de los miembros del equipo. Esto implica asegurarse de que las tareas se estén llevando a cabo de acuerdo con lo planificado, identificar y resolver problemas y brindar retroalimentación y apoyo a los miembros del equipo.

Te interesa  Pagar factura Repsol con tarjeta: opciones de pago

Motivación del personal

La motivación del personal implica crear un ambiente de trabajo positivo y motivador que fomente el compromiso y el rendimiento de los empleados. Esto implica reconocer y recompensar los logros, proporcionar oportunidades de desarrollo y crecimiento, y fomentar la participación y la colaboración.

Comunicación efectiva

La comunicación efectiva es fundamental para el éxito de cualquier organización. Esto implica transmitir información de manera clara y precisa, escuchar activamente a los miembros del equipo y fomentar la comunicación abierta y honesta. La comunicación efectiva también implica asegurarse de que todos los miembros del equipo estén alineados y comprendan los objetivos y las estrategias establecidas.

Toma de decisiones

La toma de decisiones es una parte integral de la dirección. Esto implica evaluar diferentes opciones, analizar los riesgos y beneficios, y seleccionar la mejor opción para alcanzar los objetivos establecidos. La toma de decisiones también implica involucrar a los miembros del equipo en el proceso de toma de decisiones y asegurarse de que se tomen decisiones informadas y basadas en datos.

Control

La fase final del proceso administrativo es el control. En esta etapa, se establecen estándares, se miden los resultados, se comparan con los objetivos establecidos y se implementan correcciones si es necesario.

Establecimiento de estándares

El establecimiento de estándares implica definir los criterios que se utilizarán para evaluar el desempeño y el éxito de la organización. Estos estándares pueden ser cuantitativos, como metas de ventas o indicadores de rendimiento, o cualitativos, como la satisfacción del cliente o la calidad del producto. Los estándares deben ser claros, medibles y alcanzables.

Medición de resultados

Una vez que se han establecido los estándares, es necesario medir los resultados para evaluar el desempeño de la organización. Esto implica recopilar datos y realizar análisis para determinar si se están alcanzando los objetivos establecidos. La medición de resultados puede incluir el seguimiento de indicadores clave de rendimiento, la realización de encuestas de satisfacción del cliente o la evaluación del desempeño de los empleados.

Te interesa  Se puede pagar con PayPal en Wallapop: Métodos de pago

Comparación con objetivos

Una vez que se han medido los resultados, es necesario compararlos con los objetivos establecidos. Esto implica analizar las brechas entre los resultados reales y los objetivos y determinar si se están alcanzando los resultados deseados. La comparación con los objetivos permite identificar áreas de mejora y tomar medidas correctivas si es necesario.

Implementación de correcciones

Si se identifican desviaciones o brechas entre los resultados reales y los objetivos establecidos, es necesario implementar correcciones para cerrar esas brechas. Esto puede implicar ajustar las estrategias, reasignar recursos o realizar cambios en los procesos. La implementación de correcciones es fundamental para garantizar que la organización se mantenga en el camino correcto y alcance los resultados deseados.

Deja un comentario