Cuándo se hace el cierre del ejercicio: 10 pasos para el éxito

El cierre del ejercicio es un proceso fundamental en la contabilidad de una empresa. Es el momento en el que se finaliza el periodo contable y se prepara la información financiera para presentarla a los accionistas, socios, y autoridades fiscales. El cierre del ejercicio implica una serie de pasos que deben seguirse de manera ordenada y precisa para garantizar la exactitud de los resultados y cumplir con las obligaciones fiscales. En este artículo, te presentaremos los 10 pasos clave para realizar un cierre del ejercicio exitoso.

Regularización de cuentas

Regularizar las cuentas de gastos e ingresos

El primer paso en el cierre del ejercicio es regularizar las cuentas de gastos e ingresos. Esto implica revisar y ajustar los saldos de las cuentas pertenecientes a los grupos 6 y 7 del Plan General de Contabilidad. Es importante asegurarse de que todos los gastos e ingresos del periodo estén correctamente registrados y reflejados en las cuentas correspondientes.

Regularizar las cuentas de patrimonio

El siguiente paso es regularizar las cuentas de patrimonio, que corresponden a los grupos 8 y 9 del Plan General de Contabilidad. En este proceso, se deben ajustar los saldos de las cuentas de capital, reservas y resultados acumulados para reflejar los cambios ocurridos durante el ejercicio. Esto incluye la distribución de dividendos, la capitalización de reservas, entre otros.

Regularización de existencias

Otro aspecto importante en el cierre del ejercicio es la regularización de las existencias. Esto implica ajustar los saldos de las cuentas de inventario para reflejar el valor real de los productos o mercancías que la empresa tiene en stock al final del periodo contable. Es necesario realizar un inventario físico y compararlo con los registros contables para determinar las diferencias y realizar los ajustes correspondientes.

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Regularización de provisiones

Además de las existencias, es necesario regularizar las provisiones. Las provisiones son estimaciones de gastos futuros que la empresa debe realizar para cumplir con sus obligaciones. Esto incluye provisiones para impuestos, para indemnizaciones laborales, para litigios, entre otros. En el cierre del ejercicio, se deben revisar y ajustar los saldos de estas cuentas para reflejar las estimaciones más precisas posibles.

Cierre de cuentas

Cierre de todas las cuentas

Una vez que se han regularizado todas las cuentas, se procede al cierre de las mismas. Esto implica transferir los saldos de las cuentas de gastos e ingresos a la cuenta de resultados, y los saldos de las cuentas de patrimonio a la cuenta de pérdidas y ganancias. El objetivo es dejar todas las cuentas con un saldo de cero al final del ejercicio.

Ajustes por periodificación

En algunos casos, es necesario realizar ajustes por periodificación. Esto ocurre cuando se han registrado ingresos o gastos que corresponden a periodos futuros o anteriores. Por ejemplo, si se ha pagado un seguro anual, pero solo se ha utilizado una parte durante el ejercicio, es necesario ajustar el gasto para reflejar solo la parte correspondiente al periodo contable. Estos ajustes se realizan para garantizar que los resultados del ejercicio sean precisos y se correspondan con el periodo en el que se han generado.

Depreciación de activos fijos

En el cierre del ejercicio, también se debe realizar la depreciación de los activos fijos. La depreciación es el proceso de distribuir el costo de un activo a lo largo de su vida útil. Se calcula aplicando una tasa de depreciación a los activos fijos y registrando el gasto correspondiente en la cuenta de resultados. Es importante realizar este ajuste para reflejar el desgaste y la obsolescencia de los activos en los resultados del ejercicio.

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Amortización de activos intangibles

Al igual que la depreciación de los activos fijos, en el cierre del ejercicio también se debe realizar la amortización de los activos intangibles. Los activos intangibles son aquellos que no tienen una forma física, como las patentes, las marcas registradas, los derechos de autor, entre otros. La amortización de estos activos implica distribuir su costo a lo largo de su vida útil y registrar el gasto correspondiente en la cuenta de resultados.

Amortización de activos diferidos

Por último, se debe realizar la amortización de los activos diferidos. Los activos diferidos son aquellos que representan gastos pagados por adelantado, como los seguros, los alquileres, entre otros. En el cierre del ejercicio, se debe ajustar el saldo de estas cuentas para reflejar el gasto correspondiente al periodo contable y transferirlo a la cuenta de resultados.

Resultados y obligaciones fiscales

Traspasar los saldos a la cuenta de resultados

Una vez que se han realizado todos los ajustes y cierres de cuentas, se deben traspasar los saldos resultantes de las cuentas de gastos e ingresos a la cuenta de resultados. Esto permitirá obtener el resultado del ejercicio, es decir, la diferencia entre los ingresos y los gastos. Este resultado se utilizará para calcular el Impuesto de Sociedades y cumplir con las obligaciones fiscales.

Liquidación del Impuesto sobre Valor Añadido (IVA)

En el cierre del ejercicio, también se debe realizar la liquidación del Impuesto sobre Valor Añadido (IVA). Esto implica calcular el IVA repercutido a los clientes y el IVA soportado en las compras y gastos realizados durante el ejercicio. La diferencia entre el IVA repercutido y el IVA soportado determinará si la empresa debe pagar o recibir una devolución de este impuesto.

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Calcular el Impuesto de Sociedades

Por último, se debe calcular el Impuesto de Sociedades. Este impuesto grava los beneficios obtenidos por la empresa durante el ejercicio. El resultado del ejercicio, obtenido al traspasar los saldos a la cuenta de resultados, se utilizará como base para calcular el Impuesto de Sociedades. Es importante realizar este cálculo de manera precisa y cumplir con las obligaciones fiscales correspondientes.

El cierre del ejercicio es un proceso fundamental en la contabilidad de una empresa. Implica regularizar las cuentas de gastos e ingresos, patrimonio, existencias y provisiones. También implica el cierre de todas las cuentas, ajustes por periodificación, depreciación y amortización de activos. Además, se deben traspasar los saldos a la cuenta de resultados, liquidar el IVA y calcular el Impuesto de Sociedades. Siguiendo estos 10 pasos, podrás realizar un cierre del ejercicio exitoso y cumplir con todas las obligaciones contables y fiscales.

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