Despido disciplinario: ¿Se puede volver a contratar a un empleado?

El despido disciplinario es una medida que puede tomar un empleador cuando considera que un empleado ha cometido una falta grave que justifica su despido inmediato. Sin embargo, en algunos casos, es posible que el empleado impugne el despido y, si se declara improcedente, se plantea la pregunta de si se puede volver a contratar al empleado.

Condiciones para volver a contratar

Existen dos condiciones principales que deben cumplirse para que un empleado pueda ser vuelto a contratar después de un despido disciplinario:

Despido declarado improcedente

En primer lugar, el despido debe ser declarado improcedente por un tribunal o por la autoridad laboral competente. Esto significa que el tribunal considera que el empleador no ha demostrado de manera suficiente que el empleado haya cometido una falta grave que justifique su despido. En este caso, el tribunal puede ordenar la readmisión del empleado o el pago de una indemnización.

Impugnación del despido

En segundo lugar, el empleado debe haber impugnado el despido ante el tribunal o la autoridad laboral competente. Esto implica presentar una demanda o recurso legal en el que se argumente que el despido ha sido injusto o improcedente. Si el empleado no impugna el despido, no podrá solicitar su readmisión o indemnización.

Consecuencias del despido improcedente

Si el despido disciplinario se declara improcedente, el empleador tiene dos opciones: readmitir al trabajador o indemnizarlo.

Readmisión del trabajador

Si el tribunal ordena la readmisión del empleado, el empleador está obligado a volver a contratarlo en las mismas condiciones laborales que tenía antes del despido. Esto significa que el empleado debe ser reintegrado en su puesto de trabajo y recibir el mismo salario y beneficios que tenía anteriormente.

Te interesa  Trabajar en España como turista: restricciones laborales

Indemnización por años de servicio

Si el empleador decide no readmitir al empleado, debe pagarle una indemnización por años de servicio. La cantidad de esta indemnización depende de la antigüedad del empleado en la empresa. Según la legislación laboral, el empleado tiene derecho a recibir una indemnización de 33 días de salario por cada año de servicio, prorrateando por meses los períodos de tiempo inferiores al año, y con un máximo de 24 mensualidades.

Si un despido disciplinario se declara improcedente y el empleado impugna el despido, existen posibilidades de que pueda ser vuelto a contratar. Sin embargo, esto dependerá de la decisión del tribunal o la autoridad laboral competente. Si se ordena la readmisión, el empleado debe ser reintegrado en su puesto de trabajo. Si no se ordena la readmisión, el empleador debe pagar una indemnización por años de servicio.

Deja un comentario