Infracciones administrativas leves, graves y muy graves: diferencias y ejemplos

Las infracciones administrativas son acciones u omisiones que van en contra de las normas y regulaciones establecidas por la Administración Pública. Estas infracciones se clasifican en tres categorías: leves, graves y muy graves. Cada una de ellas tiene sus propias características y consecuencias. En este artículo, exploraremos las diferencias entre estas infracciones y proporcionaremos ejemplos para una mejor comprensión.

Prescripción de las infracciones

Leves

Las infracciones administrativas leves prescriben a los seis meses. Esto significa que, una vez transcurrido ese período de tiempo, la Administración ya no puede imponer sanciones por dicha infracción. Por ejemplo, si una persona comete una infracción leve en enero, la Administración tiene hasta junio para imponer una sanción.

Graves

Las infracciones administrativas graves prescriben a los dos años. Esto implica que la Administración tiene un plazo de dos años para imponer sanciones por una infracción grave. Por ejemplo, si una empresa comete una infracción grave en enero de 2020, la Administración tiene hasta enero de 2022 para imponer una sanción.

Muy graves

Las infracciones administrativas muy graves prescriben a los tres años. Esto significa que la Administración tiene un período de tres años para imponer sanciones por una infracción muy grave. Por ejemplo, si una persona comete una infracción muy grave en enero de 2019, la Administración tiene hasta enero de 2022 para imponer una sanción.

Clasificación según la Ley 40/2015

Definición

La Ley 40/2015, de 1 de octubre, de Régimen Jurídico del Sector Público establece la clasificación de las infracciones administrativas leves, graves y muy graves. Según esta ley, las infracciones leves son aquellas que no causan un perjuicio grave o que no suponen un incumplimiento relevante de las normas. Las infracciones graves son aquellas que causan un perjuicio importante o que suponen un incumplimiento significativo de las normas. Por último, las infracciones muy graves son aquellas que causan un perjuicio grave o que suponen un incumplimiento muy relevante de las normas.

Te interesa  Cuánto dura una patente industrial: Cuestiones básicas

Ámbito de aplicación

La clasificación de las infracciones administrativas leves, graves y muy graves se aplica a diferentes ámbitos, como el medio ambiente, la seguridad laboral, el transporte, la sanidad, entre otros. Cada uno de estos ámbitos tiene sus propias normas y regulaciones, y las infracciones se clasifican según su gravedad en cada uno de ellos.

Procedimiento sancionador

El procedimiento sancionador para las infracciones administrativas leves, graves y muy graves se rige por la Ley 40/2015. Este procedimiento establece los pasos a seguir desde la detección de la infracción hasta la imposición de la sanción correspondiente. Incluye la apertura de un expediente sancionador, la audiencia al infractor, la valoración de las pruebas y la imposición de la sanción.

Recursos y responsabilidades

En caso de recibir una sanción por una infracción administrativa, el infractor tiene derecho a interponer recursos y a solicitar la revisión de la sanción. Además, la responsabilidad por las infracciones administrativas puede recaer tanto en personas físicas como en personas jurídicas, dependiendo de quién haya cometido la infracción.

Consecuencias de las infracciones

Multas económicas

Una de las principales consecuencias de las infracciones administrativas leves, graves y muy graves son las multas económicas. Estas multas pueden variar en cuantía dependiendo de la gravedad de la infracción y pueden llegar a ser bastante elevadas. Por ejemplo, una infracción leve puede conllevar una multa de hasta 1000 euros, mientras que una infracción muy grave puede acarrear una multa de hasta 600.000 euros.

Penas de prisión

A diferencia de las infracciones penales, las infracciones administrativas no conllevan penas de prisión. Sin embargo, en casos excepcionales, las infracciones muy graves pueden llevar aparejada la inhabilitación para el ejercicio de determinadas actividades o funciones. Por ejemplo, en el ámbito de la seguridad laboral, una infracción muy grave puede implicar la prohibición de ejercer ciertos cargos o profesiones relacionadas con la seguridad.

Te interesa  Que se debate en el control de detención: Importancia de la audiencia

Regulación y procedimiento

Normativa administrativa

Las infracciones administrativas leves, graves y muy graves se regulan en normas administrativas específicas para cada ámbito. Estas normas establecen las conductas prohibidas, las sanciones correspondientes y los procedimientos a seguir en caso de infracción. Es importante conocer estas normas para evitar cometer infracciones y para saber cómo actuar en caso de recibir una sanción.

Tramitación por la Administración

El procedimiento de tramitación de las infracciones administrativas leves, graves y muy graves es llevado a cabo por la propia Administración. Esto implica que es la Administración quien inicia el procedimiento, recopila las pruebas, valora la gravedad de la infracción y decide la sanción correspondiente. Sin embargo, el infractor tiene derecho a ser escuchado y a presentar alegaciones durante el procedimiento.

Las infracciones administrativas leves, graves y muy graves se diferencian en su gravedad y en las consecuencias que conllevan. Estas infracciones se clasifican según la Ley 40/2015 y se regulan en normas administrativas específicas. Es importante conocer estas normas y cumplir con las regulaciones establecidas para evitar cometer infracciones y para evitar las sanciones correspondientes.

Deja un comentario