Pagaré no a la orden: diferencias con pagaré a la orden

El pagaré es un documento mercantil que representa una promesa de pago por parte de una persona (el deudor) a favor de otra persona (el acreedor). Existen dos tipos de pagarés: el pagaré a la orden y el pagaré no a la orden. En este artículo, nos enfocaremos en las diferencias legales entre ambos tipos de pagarés.

Diferencias legales

Devengo de timbres

Una de las principales diferencias entre un pagaré a la orden y un pagaré no a la orden es el devengo de timbres. Los timbres son impuestos que se aplican a ciertos documentos mercantiles, como los pagarés, y su importe varía dependiendo del valor del documento.

En el caso de un pagaré a la orden, este devenga timbres, lo que significa que el deudor debe pagar el impuesto correspondiente al momento de su emisión. Por otro lado, un pagaré no a la orden no devenga timbres, por lo que el deudor no está obligado a pagar este impuesto al momento de su emisión.

Transmisibilidad

Otra diferencia importante entre un pagaré a la orden y un pagaré no a la orden es su transmisibilidad. Un pagaré a la orden es transmisible por simple endoso, lo que significa que el acreedor puede transferir su derecho de cobro a otra persona simplemente firmando y entregando el pagaré. El nuevo tenedor del pagaré se convierte en el legítimo acreedor y puede exigir el pago al deudor.

En cambio, un pagaré no a la orden debe transmitirse mediante cesión ordinaria. Esto implica que el acreedor debe realizar un contrato de cesión con el nuevo propietario del pagaré, en el cual se ceden todos los derechos y obligaciones derivados del pagaré. El deudor solo se libera del crédito al realizar el pago al nuevo propietario del pagaré, de acuerdo con lo establecido en el contrato de cesión.

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Liberación del deudor

La forma en que el deudor se libera del crédito también difiere entre un pagaré a la orden y un pagaré no a la orden. En el caso de un pagaré a la orden, el deudor se libera al realizar el pago al tenedor legítimo del pagaré. Esto significa que si el deudor realiza el pago a una persona que no es el tenedor legítimo, no se libera del crédito y aún puede ser demandado por el pago.

Por otro lado, en un pagaré no a la orden, el deudor se libera del crédito al realizar el pago al nuevo propietario del pagaré, de acuerdo con lo establecido en el contrato de cesión. Esto significa que el deudor no tiene la obligación de verificar quién es el tenedor legítimo del pagaré, ya que su responsabilidad se extingue al realizar el pago al nuevo propietario.

Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD)

El impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD) es un impuesto que se aplica a ciertos documentos mercantiles, como los pagarés. Sin embargo, existe una diferencia en cuanto a la aplicación de este impuesto entre un pagaré a la orden y un pagaré no a la orden.

Los pagarés a la orden están sujetos al impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD), lo que significa que el deudor debe pagar este impuesto al momento de su emisión. Por otro lado, los pagarés no a la orden no están sujetos a este impuesto, por lo que el deudor no tiene la obligación de pagarlo.

Las diferencias legales entre un pagaré a la orden y un pagaré no a la orden son las siguientes:

  • Un pagaré a la orden devenga timbres, mientras que un pagaré no a la orden no devenga timbres.
  • Un pagaré a la orden es transmisible por simple endoso, mientras que un pagaré no a la orden debe transmitirse mediante cesión ordinaria.
  • El deudor se libera del crédito al realizar el pago al nuevo propietario del pagaré en el caso de un pagaré no a la orden, mientras que en un pagaré a la orden, el deudor se libera al realizar el pago al tenedor legítimo del pagaré.
  • Los pagarés no a la orden no están sujetos al impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD), mientras que los pagarés a la orden sí están sujetos a este impuesto.
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Es importante tener en cuenta estas diferencias al momento de utilizar o negociar un pagaré, ya que pueden tener implicaciones legales y fiscales significativas.

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