¿Qué es un despido objetivo? Claves y consideraciones

El despido objetivo es una figura legal que permite a un empleador terminar la relación laboral con un empleado por causas relacionadas con el funcionamiento y solvencia de la empresa. A diferencia del despido disciplinario, que se basa en un incumplimiento grave por parte del trabajador, el despido objetivo se fundamenta en motivos económicos, técnicos, organizativos o productivos.

Definición del despido objetivo

El despido objetivo se encuentra regulado en el Estatuto de los Trabajadores y se considera una forma de despido justificado. Para que sea válido, debe cumplir con tres requisitos legales:

Motivación del despido

El despido objetivo debe estar motivado por causas económicas, técnicas, organizativas o productivas. Esto significa que la empresa debe demostrar que existen razones objetivas y justificadas para prescindir de los servicios del empleado.

Requisitos legales

Además de la motivación, el despido objetivo debe cumplir con otros dos requisitos legales:

1. Comunicación por escrito: El empleador debe comunicar el despido por escrito al trabajador, especificando las causas que lo motivan.

2. Indemnización y finiquito: El empleador debe poner a disposición del empleado la correspondiente indemnización por despido, que varía según la procedencia del despido objetivo, así como entregar el finiquito que incluye las cantidades pendientes de pago.

Tipos de causas

Las causas que pueden motivar un despido objetivo son diversas y se dividen en cuatro categorías:

1. Ineptitud sobrevenida: Se refiere a la falta de capacidad o habilidad del empleado para desempeñar su trabajo de manera adecuada. Esta ineptitud debe haber surgido después de la contratación y no ser imputable al trabajador.

2. Falta de adaptación: Se produce cuando el empleado no se adapta a los cambios tecnológicos, organizativos o productivos que se han producido en la empresa y que son necesarios para el desarrollo de su trabajo.

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3. Causas económicas: Se refieren a situaciones de pérdidas económicas o disminución persistente de ingresos en la empresa. Estas causas deben estar debidamente justificadas y acreditadas.

4. Causas técnicas, organizativas o productivas: Se refieren a cambios en los medios o métodos de producción, en la organización del trabajo o en la demanda de los productos o servicios de la empresa. Estos cambios deben ser necesarios para garantizar la viabilidad y competitividad de la empresa.

Tipos de despido objetivo

Existen tres tipos de despido objetivo:

1. Despido objetivo improcedente: Se produce cuando el empleador no ha cumplido correctamente con los requisitos legales establecidos para el despido objetivo. En este caso, el empleado tiene derecho a una indemnización por despido.

2. Despido objetivo procedente: Se produce cuando el empleador ha cumplido correctamente con los requisitos legales y las causas del despido están debidamente justificadas. En este caso, el empleado no tiene derecho a indemnización.

3. Despido objetivo nulo: Se produce cuando el despido objetivo se considera discriminatorio o vulnera derechos fundamentales del trabajador. En este caso, el empleado tiene derecho a ser readmitido en su puesto de trabajo y a percibir los salarios dejados de percibir.

Procedimiento y consecuencias

Indemnización

La indemnización por despido objetivo varía según su procedencia:

1. Despido objetivo improcedente: La indemnización es de 33 días por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades.

2. Despido objetivo procedente: No hay derecho a indemnización.

3. Despido objetivo nulo: No hay derecho a indemnización, pero el empleado tiene derecho a ser readmitido en su puesto de trabajo y a percibir los salarios dejados de percibir.

Tipos de indemnización

La indemnización por despido objetivo puede ser de dos tipos:

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1. Indemnización por despido objetivo improcedente: Se calcula multiplicando los años trabajados por 33 días de salario por año, con un máximo de 24 mensualidades.

2. Indemnización por despido objetivo nulo: Se calcula multiplicando los años trabajados por 45 días de salario por año, con un máximo de 42 mensualidades.

Impugnación del despido

Si el empleado considera que el despido objetivo es injustificado, tiene derecho a impugnarlo. Para ello, debe iniciar un proceso de conciliación y, en caso de no llegar a un acuerdo, puede presentar una demanda judicial.

El plazo para impugnar el despido objetivo es de 20 días hábiles a partir de la fecha de notificación del despido. Es importante tener en cuenta que, si el empleado no impugna el despido dentro de este plazo, se considerará que ha aceptado la decisión del empleador.

En el proceso de impugnación, el empleado debe presentar pruebas que demuestren la improcedencia o nulidad del despido objetivo. Si el juez considera que el despido es improcedente o nulo, puede ordenar la readmisión del empleado o el pago de una indemnización.

El despido objetivo es una figura legal que permite a un empleador terminar la relación laboral con un empleado por causas relacionadas con el funcionamiento y solvencia de la empresa. Para que sea válido, debe cumplir con requisitos legales y estar motivado por causas económicas, técnicas, organizativas o productivas. Existen diferentes tipos de despido objetivo y la indemnización varía según su procedencia. Si el empleado considera que el despido es injustificado, tiene derecho a impugnarlo dentro de un plazo determinado.

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