Qué tipo de contrato es el mandato: concepto y características

El contrato de mandato es una figura jurídica que se encuentra regulada en el Código Civil y que establece una relación de encargo entre dos partes. En este contrato, una persona, llamada mandante, confía a otra, llamada mandatario, la realización de actos jurídicos en su nombre y por su cuenta.

Definición del contrato de mandato

El contrato de mandato se define como aquel por el cual una persona, llamada mandante, encarga a otra, llamada mandatario, la realización de actos jurídicos en su nombre y por su cuenta. Es decir, el mandatario actúa como representante del mandante, llevando a cabo las acciones que este le ha encomendado.

Actos jurídicos por cuenta y encargo

El contrato de mandato implica que el mandatario realiza los actos jurídicos en nombre del mandante, pero siempre por cuenta y encargo de este último. Esto significa que el mandante sigue siendo el titular de los derechos y obligaciones que se generen a partir de los actos realizados por el mandatario.

Expreso o tácito

El contrato de mandato puede ser expreso o tácito. En el caso del mandato expreso, las partes establecen de manera clara y específica los términos y condiciones del contrato. Por otro lado, el mandato tácito se da cuando las partes no han establecido de manera expresa el contrato, pero se puede inferir su existencia a partir de la conducta de las partes.

General o especial

El contrato de mandato puede ser general o especial. En el caso del mandato general, el mandatario tiene la facultad de realizar cualquier acto jurídico en nombre del mandante, dentro de los límites establecidos en el contrato. Por otro lado, el mandato especial se refiere a aquel en el que el mandatario solo tiene la facultad de realizar actos jurídicos específicos, determinados en el contrato.

Te interesa  Cuáles son los tipos de notificaciones administrativas: guía completa

Límites del mandato

El mandato tiene ciertos límites que el mandatario debe respetar. Estos límites pueden estar establecidos de manera expresa en el contrato, o pueden ser determinados por la naturaleza del mandato. El mandatario no puede traspasar los límites del mandato y debe actuar siempre dentro de los términos establecidos.

Formalización del contrato de mandato

El contrato de mandato puede ser formalizado de diferentes maneras, dependiendo de las circunstancias y de la voluntad de las partes.

Documento público o privado

El contrato de mandato puede ser formalizado en un documento público o privado. En el caso de un documento público, este debe ser otorgado ante un notario o funcionario público competente. Por otro lado, el contrato de mandato también puede ser formalizado en un documento privado, firmado por las partes involucradas.

Validez determinada por el consentimiento

La validez del contrato de mandato está determinada por el consentimiento de las partes. Esto significa que el contrato debe ser aceptado por ambas partes de manera voluntaria y libre. El consentimiento puede ser expreso, cuando las partes manifiestan de manera clara su voluntad de celebrar el contrato, o tácito, cuando se puede inferir la existencia del contrato a partir de la conducta de las partes.

Contrato consensual

El contrato de mandato es considerado un contrato consensual, lo que significa que se perfecciona con el simple acuerdo de voluntades de las partes. No es necesario que se realice ninguna formalidad adicional para que el contrato sea válido.

Gratuito o con pacto en contrario

El contrato de mandato se presume gratuito, es decir, que el mandatario no tiene derecho a recibir ninguna remuneración por los actos realizados en nombre del mandante. Sin embargo, las partes pueden pactar de manera expresa que el mandatario recibirá una compensación económica por sus servicios.

Te interesa  Qué gastos le corresponden al arrendatario: conoce tus responsabilidades

Tipos de mandato

Dentro del contrato de mandato, se pueden distinguir diferentes tipos, dependiendo de las características y alcance del encargo.

Mandato simple

El mandato simple es aquel en el que el mandatario actúa en nombre propio, pero por cuenta del mandante. En este tipo de mandato, no se produce ninguna vinculación directa entre el mandante y los terceros con los que el mandatario realiza los actos jurídicos. El mandatario actúa como intermediario entre el mandante y los terceros, llevando a cabo las acciones en nombre propio, pero siguiendo las instrucciones del mandante.

Mandato representativo

El mandato representativo es aquel en el que el mandatario actúa en nombre y representación del mandante. En este caso, el mandatario tiene la facultad de vincular al mandante con los terceros con los que realiza los actos jurídicos. El mandatario actúa como representante del mandante, llevando a cabo las acciones en nombre y representación de este último.

El contrato de mandato es una figura jurídica que establece una relación de encargo entre dos partes. Puede ser expreso o tácito, general o especial, y tiene ciertos límites que el mandatario debe respetar. Puede ser formalizado en documento público o privado, y su validez está determinada por el consentimiento de las partes. Es un contrato consensual y se presume gratuito, aunque puede pactarse una remuneración. Dentro del contrato de mandato, se pueden distinguir el mandato simple y el mandato representativo, dependiendo de la forma en que el mandatario actúa en nombre del mandante.

Deja un comentario